domingo, 8 de junio de 2008

Anónimos

Concurrían en su blog tantos anónimos, que empezó a sospechar -no sin alarma- que había perpetrado una vida apócrifa e imaginaria.

1 comentario:

Cynthia Bauer dijo...

Dejo nombre y apellido, he leído tarde y noche explorando tu blog, me voy a dormir tranquila, me gustó descubrirte por acá y corroborar que eres un desconocido. Un abrazo