martes, 19 de agosto de 2008

Augurios

Ovillada conmigo en la cama, sudorosa y trémula, me preguntas, amor mío, si será lo nuestro para siempre. Y yo, augur de los semblantes de los astros, interrogo mudamente al cielo que acontece, indiferente, tras nuestra ventana. Tiempo hubo en que fue ajeno el universo a los principios y las conclusiones. Hoy, dicen los que saben, se precipita inexorable desde su explosión primera hasta su helado fin. ¿Qué puedo contestarte en esta época en que ni siquiera el universo habla ya el lenguaje de la eternidad?

3 comentarios:

ANA DE LA ROBLA dijo...

Mal asunto :-)

(Oye, por cierto, al mergen de tu texto, la verificación de palabra me pide que escriba "abur zp": ¿tienes algo que ver en ello? :-D)

Idea dijo...

Francisco, la eternidad es el transcurso de un segundo o de toda una vida que son, apesar de las apariencias, siempre la misma cosa.

Francisco Sianes dijo...

Ana,

"¿Abur ZP?"

Si de mí se tratara, dejaría el "Abur" y un espacio en blanco (para añadir a buena parte de la humanidad).

Tú, por supuesto, estás en la otra lista. Ésa que llevo en el bolsillo de la camisa, sobre al corazón (suspiro lírico). :-)

Un beso.

***

Idea,

Te deseo que llenes cada segundo con el crisol de la eternidad (pero cuidado, no vayan a llenártelo de hiel o de cicuta).

Un cariñoso abrazo.