viernes, 15 de abril de 2011

Las palabras y las cosas

Una amiga -plusmarquista mundial de siesta- se despierta a las 20.06 y me escribe para preguntarme: Pero ¿es que tienen todas las cosas un nombre?

No. No todas las cosas tienen nombre. Pero todos los nombres tienen cosas. Por eso es tan apasionante, peligroso y -en suma- comprometido formularlos, apropiárselos, responsabilizarse de ellos.

[Eso sí: tu cosa con el sueño no tiene nombre...]

5 comentarios:

an dijo...

jajajajaja, menudo bicho estás hecho...

las onomatopeyas están muy infravaloradas, y las siestas mal vistas... pero anda ya! donde estén varias zetas seguidas que se quiten los nombres.

despierta, sin legañas y bien despabilada pongo mi pancarta:
responsabilicémonos de los compromisos que crean las palabras, los nombres, cada cosa que decimos... y por favor, callemos más.

(otro post dedicado!, no quepo en mí!)

Francisco Sianes dijo...

"... y por favor, callemos más."

No será una indirecta...

"... no quepo en mí!"

Lo dicho: preñá hasta las trancas...

an dijo...

jajajajaja

siempre con respuestas divertidas

una cosa... ¿si no todas las cosas tienen nombre... sabremos distinguirlas de las que lo tienen?

Francisco Sianes dijo...

Es fácil: casi todas.

Fíjate: incluso son problemáticas aquellas a las que asignamos un nombre. La de veces que habremos dicho que algo es un "coñazo" y... ¡qué matices tan distintos tenían, qué tonalidades emocionales tan diferentes presentaban, qué "coñazos" tan dispares eran, en suma!

Y no digamos ya cosas a las que asignamos un "tengo miedo", "¡qué ilusión!" o un "te quiero" (o un "¡más, más!" o un "¡ay!). La palabra es siempre una brutal abstracción, la diminuta punta del iceberg de la escondida y concretísima "cosa" concreta.

Un vocabulario que recogiera todos los matices de la experiencia sería virtualmente infinito.

an dijo...

está claro.
y todo eso me recuerda que el lenguaje nos condiciona. que las palabras no son más que representaciones de una idea y que las ideas no son "reales".

feliz galicia.