miércoles, 4 de febrero de 2009

La biblioteca está en llamas (1)

Hay un misterioso placer en la destrucción; las llamaradas crepitaron resplandecientes y los hombres nos agolpamos contra los muros o en las habitaciones. Noche, ceniza y olor a quemado quedaron en el patio. Me acuerdo de unas hojas perdidas que se salvaron, blancas sobre la tierra. Nora Erfjord, que profesaba por don Alejandro ese amor que las mujeres jóvenes suelen profesar por los hombres viejos, dijo sin entender:

- Don Alejandro sabe lo que hace.

Irala, fiel a la literatura, intentó una frase:

- Cada tantos siglos hay que quemar la biblioteca de Alejandría.

3 comentarios:

Francisco Sianes dijo...

(Jorge Luis Borges. "El Congreso")

Treinteañera (también) dijo...

De los 3, me quedo con este.

Francisco Sianes dijo...

Don Jorge Luis, treintañera, sabe lo que hace. ;-)