miércoles, 21 de enero de 2009

Diluvio

(A Elena)

Palabra, amada,
corazones de águila
con alas de paloma,
seguid latiendo allá
donde mi aliento cesa.
Traedme en vuestro pico
una rama de olivo
a través del diluvio
de campanas que doblan;
preciso el mundo para amaros
y os necesito para amarme.
Poesía, amor,
ojos que sólo pueden contener
ceguera y sol.

17 comentarios:

Inés dijo...

Precioso.
Se lo has dedicado a Elena, pero causalmente lo has escrito el día de la santa que lleva mi nombre.
Aquí en secreto, a mí me lo dedico, con tu permiso...

Un abrazo,de poesía a poeta.

Francisco Sianes dijo...

Inés,

Gracias por tus bonitas palabras.

¿Eres la Inés enmascarada que ya conozco u otra Inés desconocida y real?

Sea como sea, un abrazo.

Inés dijo...

Soy real para mí y no del todo desconocida para ti, tanto en lo virtual como en lo espistolar.

En cuando a la enmascarada que conoces, no sabría decirte, pero ese rol no me suena nada familiar.

Si las mías te parecen bonitas palabras, siendo apenas un mero reflejo de las tuyas, ¿cómo te parecerán las tuyas?

Francisco Sianes dijo...

Pero ¿te llamas de verdad Inés?

Esto es un poco embarazoso pero... ¡no recuerdo haberme escrito nunca con ninguna Inés! :-S

Inés dijo...

Rabillos de pasa, Sianes.
Dicen que para la memoria es bueno...

Francisco Sianes dijo...

Todos los rabitos de pasa que quiera; ¡pero no conozco a ninguna Inés!

Inés dijo...

En tu correo tienes la prueba de que sí... jeje...

Estrictamente hablando no me conoces, pero digamos que entre tú y yo ya hay un cierto ¿esbozo? de confianza.

De todos modos, no tiene importancia que no te acuerdes. Lo que cuenta es que hoy ya no puedes seguir diciendo estrictamente que no.

Francisco Sianes dijo...

Inés,

Pues me vas a disculpar que insista; pero en mi correo no hay "na de na". Difícilmente me puedo acordar de alguien que no me aclara quién es. Si es que realmente te llamas Inés... ¿Inés qué?

Por favor, más adivinanzas no.

Inés dijo...

No estoy jugando a las adivinanzas.
Te envié una copia de todo ayer a las 22:15 a tu correo de contacto del blog. Si no lo has recibido tal vez esté en tu carpeta de correo no deseao.
Y si no, da igual, pues yo no pretendía tener esta conversación y aquí estoy teniéndola de todas formas.
¿Inés qué?
¿De veras quieres que te presente el carnet de identidad?

Francisco Sianes dijo...

Inés,

Me vas a perdonar que insista. No me gusta ser cansino; pero a mi correo no ha llegado nada (ni al deseado ni al indeseado), ni conozco yo a Inés alguna (con o sin DNI).

Si te pregunto quién eres no es por ánimo de entrometimiento (de hecho, este blog -o su propietario- tiene la peculiaridad de atraer anónimos), sino porque aludes -misteriosamente y en público- a una presunta relación epistolar entre nosotros.

Por eso te pido -en público y sin misterios- que me aclares qué Inés eres (con o sin apellidos).

Un saludo.

Fletcher dijo...

Francisco,

Perdone que intervenga
donde no guardo interés
mas por restarle opciones
sobre quién es esta Inés
le diré sin duda alguna
con su permiso cortés:
la que habitó su "Torre"
ésta de ahora NO ES
pues si bien tiró disparos
aquella fogosa mujer
la pistola en cuestión
ni siquiera llego a ver
cuanto menos a tocar
por lo que deduzca pues:
no diría "espistolar"
aquella Inés del ayer.

;-*!

Anónimo dijo...

Don Francisco:
Hace mucho que no escribo en su blog, pero le aseguro que lo sigo artículo tras artículo,y tengo que decirle, aunque con ello le engorde más la vanidad, que me hace disfrutar cada vez más. Le agradezco en el alma los buenos ratos.
Que el 2009 le proporcione un buen servidor de internet para que siga deleitándome.
Por cierto, ya que usted es el profe, aclareme una duda:
Conocer a alguien epistolarmente es lo mismo que conocerle biblicamente?
Una saludo cariñoso.
Paloma :)

Anónimo dijo...

Ups!
La última vez no recuerdo que hubiese censura...
Bueno, haga lo que crea conveniente con los comentarios; al fin y al cabo, está usted en su blog. :)
Paloma

Francisco Sianes dijo...

Inés,

Ahora sí.

¡Pero es que yo te conocía por otro nombre, mujer de Dios!

Un abrazo.

***

Fletcher,

;-) :-) :'-)

***

Doña Paloma,

"tengo que decirle, aunque con ello le engorde más la vanidad, que me hace disfrutar cada vez más"

¡Quién pudiera "engordar" así y escuchar esto todos los días!

"Que el 2009 le proporcione un buen servidor de internet para que siga deleitándome."

En ello estoy, amiga. ¡En ello estoy! A ver si de aquí a poco cae la breva.

"Por cierto, ya que usted es el profe, aclareme una duda:
Conocer a alguien epistolarmente es lo mismo que conocerle biblicamente?"

¡Ojalá!

(Mujer, qué censura... ¿habrá alguien más indecorosamente público y expuesto que yo? Es que, al poner el filtro, recibo el aviso de todos los comentarios. Antes tenía que revisar TODOS los artículos; a veces me dejaban comentarios en textos antiguos que no leía hasta meses más tarde.)

Un fuerte abrazo. Y, ahora en serio, gracias por tus amabilísimas palabras.

annabel dijo...

Que bien os lo pasáis ¿no?

Entonces quieres decir, Francisco,
que te he dejado mis increibles comentarios perdidos por esos post de dios, y
¿¡Aún no los has leído!!?

¡Cachis! Tendré que ponerme como anónima para hacerme la interesante.
Por cierto, si alguien me lee, desde su anonimato, pueden venir a mi blog, a decirme que les deleito, yo también, va a ser todo para el que piensa mucho, hombre ya.

admiradora secreta dijo...

¿Has vuelto al ruedo? :)

Francisco Sianes dijo...

¡No, no, Annabel! Tengo fichados todos tus comentarios, querída mía.

Y no me seas envidiosa, ¡yo te regalo a todos mis anónimos/onánimos!

http://latorredemontaigne.blogspot.com/2008/06/annimos.html

A mí me gustan las conversaciones cara a cara, nombre a nombre.

Besos, envidiosilla. ;-)

***

¡Qué va, admiradora secreta (¿por qué todas mis admiradoras son secretas?)!

Me he cortado la coleta (entiéndase taurinamente) y me he casado por la iglesia.

"Él tenía los ojos despiadados de quien es amado incondicionalmente".