lunes, 27 de febrero de 2012

El intelecual melancólico (y 2)

No seré yo quien niegue que algo haya de Narciso herido en nuestros intelectuales más alarmistas (como tampoco que haya algo de “resentimiento pequeñoburgués” en los diagnósticos de Gracia y otros intelectuales); pero lo relevante -insisto- no son los síntomas del crítico, sino la pertinencia de sus críticas.

Así que dejemos el diván y volvamos a los argumentos. Además de este ejercicio de psicoanálisis, Gracia acusa a los (innominados) intelectuales melancólicos de haber malentendido a los clásicos cuyo legado aseguran defender, pues –sostiene el ensayista– son precisamente los "clásicos" quienes demostraron que la naturaleza de las cosas es, de hecho, la mudanza, la transformación, la pérdida de la influencia. Realidad contra la que, presuntamente, se rebelarían los nostágicos.

Primero: el legado ideológico de los grandes autores puede utilizarse para defender casi cualquier postura ante el mundo. De hecho, son precisamente los clásicos -buena parte de los grandes novelistas, filósofos y poetas del pasado- quienes convirtieron en tópico el mito de la pasada Edad de Oro frente a la presente Edad de Hierro (cómo, a nuestro parecer…). Los presuntos melancólicos podrían carecer de todo menos de precedentes ideológicos en las fuentes clásicas…

Segundo: el hecho de que la naturaleza de las cosas sea la transformación y la mudanza no nos aclara cómo debemos valorar esa transformación y cada concreta mudanza. Tan necio y miope es rendirse al pesimismo apocalíptico como al optimismo de los turiferarios de los hechos consumados.

Leo a Llovet y a otros “intelectuales melancólicos” afines -Azúa, Pardo, Argullol, Finkielkraut (en Francia los llaman “pesimistas culturales”)- y, pese a inevitables desenfoques y simplificaciones, no encuentro en ellos el catastrofismo sin fisuras, la nostalgia acrítica, la desestimación categórica del presente que denuncia Jordi Gracia. Sí un argumentado –y, por supuesto, discutible- cuestionamiento de algunas tendencias del mundo de hoy y una defensa matizada -y discutible, por supuesto- de ciertos principios del ayer.

Es paradójico, además, que Gracia proponga como modelos de intelectual a Mario Vargas Llosa y George Steiner. El primero, tan crítico o más que Llovet con algunas de las derivas culturales del presente; el segundo, el epítome de intelectual melancólico: aquel que desestima globalmente la cultura humanística y el arte de las últimas décadas por haber abandonado la senda del elitismo espiritual y de la trascendencia religiosa. Los defectos de los terneros son virtudes de las vacas sagradas. Parece.

Seamos justos: Gracia expone en su panfleto otros argumentos con los que es difícil no estar de acuerdo (la esterilidad del hastío, la defensa de la ecuanimidad del juicio contrastado frente a la monomanía crítica, la compatibilidad de especialización y grandes síntesis en los estudios humanísticos, la fecundidad del entusiasmo, el compromiso necesario con el presente...); pero con los que pocos intelectuales (melancólicos o no) se mostrarían en desacuerdo. Bien están como recordatorio.

Lo preocupante es que, empeñado en crearse enemigos a medida de su lucimiento, Gracia incurre en una tentación peligrosa e irresponsable: minimizar los problemas sistémicos de la cultura, las humanidades y la educación achacándolos a la nostalgia, la vanidad herida y la obsolescencia de quienes los señalan; acusar a quien porta el espejo y absolver la corrupción que el espejo refleja.

[En otra ocasión, si tengo tiempo y ganas, comento la defensa graciana de la "cultura socialdemócrata".]

viernes, 24 de febrero de 2012

Mujeriegos

Algunos mujeriegos son como las empresas públicas ruinosas: están pidiendo a gritos la privatización.

Vela

Cuatro ojos sin párpados
encienden la tiniebla.
Para quienes se aman
amanece de nuevo
cuando llega la noche.

jueves, 23 de febrero de 2012

lunes, 20 de febrero de 2012

Procrastinador

De hoy no pasa que mañana mismo empiece.

jueves, 16 de febrero de 2012

Lo lleno y lo vacío

Acumuló tanto que desaprendió a tender la mano.

Dieta

Se puso a dieta de brevedad, antes de que su locuacidad lo redujera demasiado.

martes, 14 de febrero de 2012

Día de los enamorados

Todos sabemos que nuestra condición de persona amada es azarosa. Otro podría ocupar nuestro lugar entre los brazos del amado. Otro, su lugar en nuestro abrazo. En tiempos de fácil mudanza, no practicamos la paciente artesanía de lo construido; acatamos la autoridad de lo sobrevenido. Frente al vendaval de las pasiones espontáneas, yo reivindico la firmeza del amor edificado.

lunes, 13 de febrero de 2012

Nostálgico

En tus conversaciones, cedes siempre al pasado la última palabra.

Despedida y cierre

El tiempo suturó tu herida con agujas de olvido e hilo de dolor.

miércoles, 8 de febrero de 2012

Turismo

Queremos viajar; pero no a riesgo de incurrir en lo desconocido. Criaturas de tiovivo.

martes, 7 de febrero de 2012

Descartes 2.0

Un amigo me dedica una admonición que había escuchado a otros en otras ocasiones: "Si no estás en twitter [facebook, tuenti...] no existes."

Lema de los nuevos tiempos: tuiteo ergo sum.

jueves, 19 de enero de 2012

Tarea del héroe

De nuevo, el propósito imposible:
hallar la fórmula de compromiso
entre lo deseable y lo posible.

martes, 10 de enero de 2012

Yo confieso

Si pudiera imaginarlo, podría hacerlo; luego no puedo imaginarlo.

viernes, 30 de diciembre de 2011

Dilema

Escucho la Secuencia para saxofón de Luciano Berio ¿Qué encuentro? Una radical apertura (o destrucción) del átomo musical, la nota, para desentrañarla: un estiramiento hasta el límite de la materia musical semejante al estiramiento, a la disección del rostro humano que realiza Francis Bacon en sus retratos. ¿Qué queda? ¿Una explosión asignificante de haces musicales (ruido y furia) o una manifestación de las infinitas potencialidades del sonido? Buen dilema para un fin de año.


Plegaria

jueves, 15 de diciembre de 2011

Vals del aniversario

14, junio, 2011

El miedo ante la muerte presentida
(que trueca todo en nada, el sí en un no)
es un dolor de vida no vivida.
La vida, sin embargo, puede ser
perpertuo nacimiento, hija de Orión.

Amor, amando convertimos
el muro en una puerta.
(Las lenguas enlazadas danzan,
lo que las almas en silencio cantan.)
Hollando mis caminos los inventas.
(¿Qué soy sino la intacta piel
que estrenas al besarla?)

Vivir es ese amanecer
que eternamente, juntos, repetimos
y hacemos siempre por primera vez.

Va por ustedes

miércoles, 7 de diciembre de 2011

lunes, 5 de diciembre de 2011

Vivir

El arte es la manera culminante de ganarse la vida viviendo.

lunes, 28 de noviembre de 2011

Vocación

Él tenía vocación de poeta secreto a voces.

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Ser adulto

es hacerse responsable.

Envenenado don

Es posible sobreponerse a la más hiriente de las críticas; pero imposible resistir la persistencia del halago. Asimismo, se puede sobrevivir a la peor de las infancias; pero nadie ha encontrado la forma de sobreponerse al don envenenado de una infancia feliz.

lunes, 14 de noviembre de 2011

Morir de amor

Antes de ser reducido
a dos cifras sobre el mármol,
había sido suprimido,
bajo un tachón, en un árbol.

domingo, 13 de noviembre de 2011

Tócala otra vez

En un pasaje de su autobiografía dedicado a sus estudios universitarios, relata Savater cómo un amigo y él aunaban esfuerzos para desentrañar los ininteligibles tratados hegelianos. Después de varias semanas de intentos infructuosos, su amigo, enfrascado en uno de los indóciles tomos, soltó una aliviada exclamación. El joven Savater se precipitó sobre su compañero: ¿Qué: entiendes algo? Éste, admirablemente, respondió: No, hombre: ¡tanto no! Pero ya le voy pillando la música...

Pienso que algo parecido me sucede a mí. Tras reiterados tanteos, exaltaciones y zozobras, acaso entiendo insuficientemente a las mujeres; pero, qué duda cabe, les voy pillando la música.

martes, 8 de noviembre de 2011

Lustrabotas

Fiscales de la ley de los más fuertes, panegiristas del así son las cosas, lustrabotas de los hechos consumados.

Sólo es posible aprender

cuando aún se está dispuesto
a arrostrar el sufrimiento
de morir y renacer.

viernes, 4 de noviembre de 2011

El ayer efímero

(Microrrelato epistolar)

¿Recuerdas aquel libro de poemas que te dediqué, hace ya tantos años?

Fdo: Amante artista

***

Sí. Hace poco compré en una librería de saldo un ejemplar sin cubiertas al que sólo le faltaban las páginas.

Fdo: Amada harta

Hallazgo

El historiador, retrepado a la grupa de aquella mulata, hubo de reconocerse que nunca había encontrado nada igual en los anales de las artes pornográficas.