Ave que vuela vuelta hacia el pasado
cantando la pureza del ayer impuro,
harás de cada instante despreciado
refugio de nostalgia en el futuro.
jueves, 30 de agosto de 2012
miércoles, 22 de agosto de 2012
viernes, 20 de julio de 2012
Vértice
Basta que lo terrible se repita para que comencemos a aceptarlo; basta con que se vuelva una costumbre para que propendamos a justificarlo. Tomamos lo azaroso (una patria, un amor, el propio rostro) como algo destinado y como tal lo amamos. Del mismo modo, despreciamos el fruto en mano por aquel que de la rama pende y nos reclama, el sí entregado por un esquivo acaso. Vértice del conformismo y de la ingratitud con el ahora, el hombre es el ser que santifica lo acontecido contingente como mitología y el porvenir conjetural como utopía.
jueves, 19 de julio de 2012
Ahorro
Los profesores podemos ahorrarnos años de torturada especulación teológica y metafísica: impartir una clase en la ESO es una prueba irrefutable de la inexistencia del alma.
lunes, 9 de julio de 2012
jueves, 5 de julio de 2012
Filántropo
Abriéndose la gabardina con chulería, el exhibicionista ofrecía la altiva erección de su alma.
Con el corazón en la mano
Tiempos modernos: culto a la autenticidad, a la desnudez;
desconfianza del artificio, del ornato, del juego. Paralelamente:
tiranía de la pasión, apoteosis del sentimiento (sentimentalismo), religión del corazón; anatemización de la
racionalidad, de la ironía, de la reserva.
Guillotinamos cabezas con el
corazón en la mano.
domingo, 1 de julio de 2012
Apocalipse now
Es cierto: Teresa de Jesús creía ver a Dios entre los pucheros. Pero esto... ¡Esto ya es demasiado! Queridos lectores: el fin del mundo está cerca. ¡¡¡PENITENCIAGITE!!!
sábado, 30 de junio de 2012
La blancura y la savia
Lo más importante es no perder la esperanza. No hagamos demasiado caso a
los que anuncian el fin del mundo. Las civilizaciones no mueren con
tanta facilidad, y, aun suponiendo que este mundo tuviera que
derrumbarse, lo haría después que otros.
Es muy cierto que estamos en una época trágica. Pero mucha gente
confunde lo trágico con la desesperación. «Lo trágico —decía Lawrence—
debería ser una inmensa patada que se le pega a la desdicha.» He aquí un
pensamiento sano e inmediatamente aplicable. Hay muchas cosas hoy en
día que merecen esa patada.
Cuando vivía en Argel, esperaba siempre pacientemente durante el invierno, porque sabía que en una noche, en una sola noche fría y pura de febrero, los almendros del valle des Consuls se cubrirían de flores blancas. Después me maravillaba al ver cómo esa nieve frágil resistía todas las lluvias y el viento del mar. Sin embargo, todos los años resistía lo suficiente para preparar el fruto.
No es un símbolo. No ganaremos nuestra felicidad a fuerza de símbolos. Hace falta algo más serio. Quiero decir tan sólo que, a veces, cuando el peso de la vida se vuelve excesivo en esta Europa todavía colmada de su propia desdicha, me vuelvo hacia esos países restallantes donde quedan aún tantas fuerzas intactas. Los conozco demasiado como para no saber que son la tierra elegida donde la contemplación y el valor pueden equilibrarse. Meditar acerca de su ejemplo me enseña que, si se quiere salvar la inteligencia, es necesario ignorar sus dotes para la queja y exaltar su fuerza y su prestigio. Este mundo está envenenado de desdichas y parece complacerse en ellas. Está entregado por completo a ese mal que Nietzsche llamaba espíritu de torpeza. No le tendamos la mano. Es inútil llorar sobre el espíritu, basta con trabajar por él.
Pero, ¿dónde están las virtudes conquistadoras del espíritu? El propio Nietzsche las ha enumerado como enemigos mortales del espíritu de torpeza. Según él, son: la fuerza de carácter, el gusto, el «mundo», la felicidad clásica, el duro orgullo, la fría frugalidad del sabio. Tales virtudes son necesarias más que nunca y cada cual puede elegir la que le convenga. Ante la enorme magnitud de la partida en juego, que no se olvide en todo caso la fuerza de carácter. No hablo de esa a la que en las tribunas electorales acompañan los fruncimientos de cejas y las amenazas. Sino de la que resiste todos los vientos del mar en virtud de la blancura y de la savia. Esa es la que, en el invierno del mundo, preparará el fruto.
(Albert Camus. El verano.)
jueves, 14 de junio de 2012
lunes, 4 de junio de 2012
martes, 29 de mayo de 2012
La nave del Estado
Un barco a la deriva bajo la dirección de "tontos útiles" y por la sumisión de listos inútiles.
Lepra
Ruina económica y política, miseria cívica y educativa... mierda que infecta todas la esquinas. El vertedero crece ahí, ante nuestros ojos; hijo de nuestra corrupción, nuestra irresponsabilidad, nuestra frenética apatía: tengámoslo por una de las grandes creaciones colectivas del presente. ¿Qué mano lavará esta lepra?
viernes, 11 de mayo de 2012
Lampedusa y los recortes
Un compañero de fatigas escribe sobre los recientes recortes en el sistema de enseñanza:
"No
digo que el malestar no esté justificado. Claro que lo está. Pero no
porque las medidas de Wert sean intrínsecamente perversas, sino porque
no se inscriben en un proyecto que las haga asimilables. Wert, como la
izquierda, como la inmensa mayoría de sindicatos y profesores, como la
sociedad española, ha preferido diferir las cuestiones de principios,
aquellas que no tienen que ver con números y presupuestos sino con una
concepción de lo que pueda o deba ser la enseñanza.
La
desazón de muchos profesionales se vería mitigada si la dureza de las
medidas se acompañase de un discurso argumentado, de un planteamiento
intelectual con el que corresponder, al menos, a la supuesta
inteligencia de sus interlocutores."
Esta
es la clave. Teniendo en cuenta cuáles han sido las primeras medidas
del ministro, todo seguirá exactamente igual, pero con menos dinero, más
horas de trabajo y más alumnos por clase. Wert o el
hipergatopardismo: cambiar algo para que todo siga aun peor.
jueves, 10 de mayo de 2012
Los árboles y el bosque
Tomando un café en una terraza, presencio una de esas estampas que nos regala la primavera sevillana. Unas jovencitas pasean, ya desembarazadas de los igualadores ropajes invernales, alborotando la tarde con sus risas. Las contemplo yo, a lo lejos, con sedentariedad no exenta de lujuria; y quiere la fortuna que se vayan acercando a la terraza y acaben sentándose a mi vera. Mas hete aquí que, contemplado de cerca, aquel feliz grupito no es sino una adición de femeniles medianías que mi calenturienta y quijotesca observación ha trastocado en fantástico serrallo. ¿Cómo he podido urdir semejante delirio? Comprendo que en mi evaluación de aquel grupo de calamidades he restringido mi atención al caudaloso pecho de esta, al culito respingón de aquella, al melenón de aquella otra y al cimbreante contoneo de caderas de la de más allá, marginando los defectos que hubieran puesto freno y desautorizado a mi deseo. Así hacemos, aventuro, cada vez que movilizamos nuestros prejuicios y nuestros intereses para juzgar a cualquier conjunto o colectivo: sean los políticos, los inmigrantes, las mujeres, el manoseado "ser humano" o el mismísimo Universo, alternativa o simultáneamente responsables de todas las grandezas y todas las miserias. El bosque nos permite no mirar los árboles. El juicio individual y ponderado es, por tanto, una escuela de ecuanimidad y precisión frente a la hybris: la única manera de hacer justicia a cualquier sujeto, incluido el colectivo que formamos cada uno de nosotros mismos (que tantos hombres somos y seremos y hemos sido).
lunes, 30 de abril de 2012
Recién nacido
Sobre la cama de nuestros abuelos,
mi madre acuna a un niño que es mi hermano;
en torno, la familia; y yo entre ellos.
Es mi primer recuerdo, a los dos años.
Brillan mi madre y el recién nacido
tan lejos y tan cerca, entre las mantas.
"Qué guapa estás, mamá...", es lo que digo
y desanudo el mundo en mi garganta.
"Hijo, ¿quieres meterte aquí, conmigo?"
El mundo, hospitalario, me responde.
Quiero y ese querer es mi principio.
La vida es la belleza que me acoge.
mi madre acuna a un niño que es mi hermano;
en torno, la familia; y yo entre ellos.
Es mi primer recuerdo, a los dos años.
Brillan mi madre y el recién nacido
tan lejos y tan cerca, entre las mantas.
"Qué guapa estás, mamá...", es lo que digo
y desanudo el mundo en mi garganta.
"Hijo, ¿quieres meterte aquí, conmigo?"
El mundo, hospitalario, me responde.
Quiero y ese querer es mi principio.
La vida es la belleza que me acoge.
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Autobiografía,
Frente a los instantes,
Homo Sianes
domingo, 29 de abril de 2012
Exonfalonauta
Harto de tanto yo, mí, me, conmigo,
marino soy y abandoné la ruta
de los alrededores de mi ombligo.
marino soy y abandoné la ruta
de los alrededores de mi ombligo.
sábado, 21 de abril de 2012
Manicura
Disputar por la alternativa política entre PP y PSOE -como entre cualesquiera otros partidos tradicionales- se parece cada vez más a dirimir la conveniencia de pintar de azul o rojo las uñas de una mano gangrenada.
miércoles, 11 de abril de 2012
Gafarroñas
Estas vacaciones hemos visitado a una amiga más limpia que los chorros del oro -vive entre peluches, gamuzas esterilizadas y geles con olor a caramelo-. Ayer, en conversación virtual con ella, me hizo sentir como la puta de Babilonia reconvenida por Teresa de Calcuta. Recordaba ella el embarazoso hecho de que tengo siempre las gafas sucias. Por difícil que resulte de creer, me paso el día limpiándolas (cierto es que con mi no esterilizada camiseta); constante empeño pongo en ello; pero todo se me desbarata y queda en sucia nada. Acabamos conviniendo, sin embargo, en que aquella tara personal era tal vez el símbolo de una mutación social. Los tiempos de bonanza crearon un ecosistema -un mimosistema- propicio a la aparición y auge de los gafapastas. Hoy, en tiempos de miseria, contemplar el mundo desde unas gafas sucias nos proporciona una perspectiva menos estética, pero más lúcida. ¿Soy acaso el macho alfa de una nueva tribu urbana, pionero astroso de un ecosistema -un puteosistema- propendiente a la multiplicación de sépticos pero fecundos gafarroñas?
martes, 10 de abril de 2012
Acción de gracias
Dedico este brevísimo poema
a todas las mujeres de mi vida.
A Rupi, por razones tan sentidas.
A Elena, por desórdenes que ordenan.
A Irene, a Patri, a Elena y a Gaëlle,
precisas artesanas de mi piel.
Y a ti, que no te nombro por tu nombre,
por ser sencillamente mi mujer
y hacer de mí sencillamente un hombre.
a todas las mujeres de mi vida.
A Rupi, por razones tan sentidas.
A Elena, por desórdenes que ordenan.
A Irene, a Patri, a Elena y a Gaëlle,
precisas artesanas de mi piel.
Y a ti, que no te nombro por tu nombre,
por ser sencillamente mi mujer
y hacer de mí sencillamente un hombre.
lunes, 9 de abril de 2012
martes, 27 de marzo de 2012
Chistes
En una ocasión, le preguntaron a Leonardo Sciascia cuál era la solución para Sicilia. "El aeropuerto", contestó.
Muy pronto, en mi país, sólo podremos ver un programa por la tele: Españoles en el mundo.
Estamos hechos del material con que se tejen los chistes.
Muy pronto, en mi país, sólo podremos ver un programa por la tele: Españoles en el mundo.
Estamos hechos del material con que se tejen los chistes.
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Frente a los instantes,
Res publica
domingo, 18 de marzo de 2012
jueves, 15 de marzo de 2012
miércoles, 14 de marzo de 2012
Héroes
El tiempo de cobardes es tan triste
que mitifica a aquellos que resisten.
¡Ay qué barata, heroicidad, te venden:
el que no se corrompe ya es un héroe!
que mitifica a aquellos que resisten.
¡Ay qué barata, heroicidad, te venden:
el que no se corrompe ya es un héroe!
jueves, 8 de marzo de 2012
La sangre, que en la arteria trae la vida,
es desechada presto por la vena.
Lo que te da la salvación un día
se vuelve al día siguiente tu condena.
Apréstate a emprender la despedida;
el agua que no fluye se envenena.
No encubras con caricias las heridas.
¡Ay del amor que se confunde con la pena!
Lo que te da la salvación un día
se vuelve al día siguiente tu condena.
Apréstate a emprender la despedida;
el agua que no fluye se envenena.
No encubras con caricias las heridas.
¡Ay del amor que se confunde con la pena!
lunes, 27 de febrero de 2012
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